Les dejamos un poco de lo que será...
Gracias Carlos
¿El Gigante?... ¡Va, deberiamos ir! -Conteste a la propuesta de Daniel para los proyectos de este año.
Gigante?- Me preguntaron un día, cuando revisabamos los ultimos detalles de la escalada. "Porque es la pared más alta de México" respondí. Me sorprendia que a casi 9 años de la apertura de una de las vías deportivas más altas y díficiles del mundo, tuviera tan pocos ascensos y ninguno femenil mexicano. La idea de ser la primera mujer mexicana en escalar El Gigante, me animaba aun más. Logical progression (Grado VI, 5.12d, 28 largos 900m) fue la vía que elegimos, así que volamos a Chihuahua al norte de México, el 1 de abril.
unos escalaban y fijaban cuerdas otros costaleaban las provisiones y equipo necesario para los vivacs, alternariamos los roles y así todos tendriamos cosas que hacer. La escencia del éxito en esta escalada seria el trabajo en equipo y la desición de completar la ruta para salir por la cima. Donde una camioneta nos recogeria en una terraceria cercana para llevarnos de regreso al pueblo de Basa.
y Adrian que traian el costal fueron los ultimos, ya de noche. Llamamos por celular al Rancho San Lorenzo para que fueran por nosotros en la camioneta pero como la cumbre esta rodeada de caídas y desfiladeros, nos recomendaron pasar una noche más en la cima y caminaramos con luz de día para encontrar el sendero. Esa noche bebimos los últimos dos litros de agua que quedaban y felices pasamos una noche más, con una enorme sonrisa en el rostro por haber escalado El Gigante.
Abril 2009
muy divertida sin embargo fue el inicio a lo que sería "sufrir de calor"...
favorable y el agua iba bien, en la repisa del largo 8 dejamos una mochila con el peso extra como chamarras y un "poco" de agua para el regreso. Sin embargo el sol continuó su trayecto hasta quedarse totalmente frente a nosotros, hacía mucho calor!... Ya en el largo 12 nos percatamos que el agua iba descendiendo muy rápido y que nos faltaba mucho recorrido, continuamos por el largo 13, 14 y 15 ¿Bebimos demasiado?... ¡ya no había más agua!. El turno de puntear el 16 fue de Daniel y nos dimos cuenta que algo andaba mal por que iba muy lento y decia que se mareaba, Juan y yo (Fabiola) comenzamos a tomar decisiones y seguimos hasta el largo 18.
me explotaban-, Daniel hablaba y sus movimientos eran muy lentos y Juan creía continuar pero se incorporó y sintió un mareo que lo detuvo e hizo que tomaramos la última decisión. El sol estaba a todo lo que podía ni una sola rafaga de viento que nos refrescara, así que montamos el primer rapel de regreso, Daniel iba primero montando rapeles mientras que Juan me ayudaba a bajar porque en momentos perdía el equilibrio. La sensación de deshidratación e insolación juntas hacian que nuestros movimientos fueran lentos y torpes, así continuamos los siguientes 9 rapeles hasta llegar a la repisa del 8 donde anhelabamos la "poca" agua que 



